Desde siempre ha sido un poco raro que el personaje estrella de una compañía nipona fuera italiano y encima fontanero. Si lo piensas bien es bastante random, pero es esto lo que precisamente buscaba Shigeru Miyamoto, que Mario fuese un tipo corriente.

«Queríamos que fuera alguien que pudiera vivir cerca de ti, y no un superhéroe», ha asegurado Miyamoto en una reciente entrevista con la CNN. Lo curioso de todo, es que esta arriesgada apuesta le funcionó de perlas a Nintendo, y así supo diferenciarse de las otras compañías gracias a su anti-héroe. Bien jugado.

Fuente: vrutal.